En nuestro país, las obras de Goya desde finales del XVIII y el auge del Romanticismo desde el XIX impulsaron la difusión de la estética costumbrista, la cual por estos lares andaluces se entreveró de puro casticismo con el esplendor de la escuela pictórica sevillana. En muchas de sus pinturas, láminas y grabados abundaban las representaciones de la ciudad de Sevilla, de su sociedad, sus ciudadanos, sus bailes y sus fiestas. Y ¡cómo no!, también Tablada como antesala, zaguán y casapuerta de Sevilla fue escenario y sirvió de decorado para muchas de las escenas que pintores como Manuel Barrón, José Roldán, Andrés Cortés o famosos viajeros como Richard Ford y David Roberts dibujaron de la capital, de la Dehesa de Tablada, del bajo de Los Gordales y de las puntas de Tablada y Los Remedios, desde San Juan de Aznalfarache y desde lo alto de la cornisa del Aljarafe. Traigo hoy aquí algunas de ellas.

Estampa postal de una pareja bailando en algún lugar de San Juan de Aznalfarache. Tras ellos, el meandro o Punta de Tablada. Al fondo, la Giralda y Sevilla. Autor, desconocido. Fuente, desconocida.
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De la obra "Voyage pittoresque et historique de l'Espagne". Ilustración de De la Borde. Entre 1806 y 1820. Vistas de la Punta de Tablada, con la capital al fondo, desde la trocha que conducía de San Juan de Aznalfarache a Sevilla.

Los Gordales, la Punta de Tablada y Sevilla, vistas desde el Aljarafe. 1830. Obra del reputadísimo viajero Richard Ford.

Los Gordales, la Punta de Tablada, parte de la Dehesa y Sevilla, vistas desde el Aljarafe. Obra de David Roberts, habitual ilustrador de las guías del viajero Richard Ford.

Desde el sendero que conducía de San Juan de Aznalfarache a Sevilla. Detrás, el meandro de Tablada. Al fondo, la Giralda y la ciudad. Autor, desconocido. Fuente, desconocida.

Desde el sendero que conducía de San Juan de Aznalfarache a Sevilla. Detrás, el meandro de Tablada. Al fondo, la Giralda y la ciudad. Autor, desconocido. Fuente, desconocida.

Desde el sendero que conducía de San Juan de Aznalfarache a Sevilla. Detrás, el meandro de Tablada. Al fondo, la Giralda y la ciudad. 1833-1834. Nicolás Chapuy.
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Vista de Sevilla y la Punta de Tablada, desde San Juan. Illustration from "Mysteres de l'Inquisition et Autres Societes Secretes d'Espagne", Paris, 1845.

Dos caballistas en Tablada o en un alto de las rampas de subida a San Juan. Tras ellos, el arranque del Paseo de las Delicias de Arjona, con varios coches y caballeros y al fondo, la silueta de la ciudad de Sevilla. Obra de José Roldán Martínez (1808-1871).

Grupo familiar ante una finca de recreo, posiblemente más allá del Paseo de las Delicias de Arjona o en el entorno de la Bellaflor (actual dársena del Batán). Obra de G. Ortiz. Siglo XIX.

Vista de Sevilla y la Punta de Tablada, desde San Juan. Entre 1775 y 1776. Henry Swinburne.

"Folk Festival near Seville". Pintura situada en las terrazas de San Juan de Aznalfarache, por las que sentía gran predilección el autor de esta obra, Manuel Barrón y Carrillo (1814-1884). A la derecha, la Dehesa de Tablada y Sevilla, al fondo.

Pintura situada en las terrazas del Aljarafe, con un barco de vapor navegando por el Bajo de Las Pitas (San Juan de Aznalfarache), la Punta de Tablada y Sevilla, al fondo. Manuel Barrón y Carrillo (1814-1884).

Pintura situada (año 1858) en las terrazas de San Juan de Aznalfarache, con barcos navegando por el Bajo de Las Pitas y la Punta de Tablada. A la derecha, la Dehesa. Al fondo, Sevilla. Manuel Barrón y Carrillo (1814-1884).

"Way to the fair". A la derecha, la Dehesa. Al fondo, Sevilla. Obra de Andrés Cortes Aguilar (1810-1879).

Garrochistas en Tablada, Sevilla. Obra de G. Bala. 1928

En primer término, una pareja galanteando junto a una fuente. Tras ellos contemplamos numerosas huertas de Tablada, extraordinariamente labradas. A continuación, el río Guadalquivir, con barcas y veleros surcándolo. Al fondo, el castillo en ruinas de San Juan de Aznalfarache. Obra de Hoefnagel, entre 1563 y 1567.

En primer término, un minúsculo fragmento de la Dehesa y el puente del Metro que conecta Sevilla con el Aljarafe. Al fondo, el río y los jardines y rampas del Monumento de San Juan de Aznalfarache. Fuente: Todocoleccion.net.

Cuando a finales de los años 10 del pasado XX el ingeniero José Delgado Brackenbury se hizo cargo de la dirección de la Junta de Obras del Puerto de Sevilla (continuando lo ejecutado a principios de siglo por Luis Sánchez Moliní), propuso y llevó a cabo numerosos trabajos en aras a facilitar la navegación por el río, minimizar los riesgos ante inundaciones catastróficas y facilitar las comunicaciones del área urbana de Sevilla con las zonas recreativas y castrenses de Tablada. Para ello, dirigió la construcción del conocido como Puente de Hierro, amplió la zona industrial de los nuevos muelles y ejecutó la Corta de Triana, obra ingente que llevaba aparejado el tapón de Chapina y la unión mediante un canal del cauce del río desde el Bajo de Las Pitas, en San Juan, hasta el norte de Triana, en la Cartuja. Muchas de las ideas de Brackenbury fueron ejecutándose fielmente, otras se retocaron y modificaron y otras nunca se concluyeron o se descartaron para siempre. Entre estas, quizás la más significativa para Tablada fue la llamada 'Dársena del Hipódromo', que pretendía aprovechar el tapón en la Punta de Tablada para convertir el bajo de Los Gordales en un nuevo puerto recreativo, comercial e industrial sevillano. En esta vista panorámica y a vuelo de pájaro de Tablada, obra del artista Santiago Martínez custodiada por la Autoridad Portuaria de Sevilla, podemos ver la proyectada y nunca realizada por Brackenbury 'Dársena del Hipódromo'. Su ejecución hubiera cambiado para siempre la fisonomía del enclave de Tablada y el pulso económico y social de la ciudad. Pero, como es notorio, no pudo ser y hoy, un siglo después, del proyecto no queda nada, ni tan siquiera el Hipódromo.

Detalle de un fragmento de la nunca realizada 'Dársena del Hipódromo', según la pintura de Santiago Martínez.





























